jueves, 6 de noviembre de 2014

El Final, Parte II

¿Qué teníamos en común yo y la rata escurridiza que entra en tu cuarto sin que te des cuenta?

Exacto, ambos habíamos cometido el error de adentrarnos en un lugar del cual solo había una posible forma de salir. Muertos, en una bolsa y probablemente sin nadie que te llore ni reconozca.

Pensaba en esto mientras corría y una ligera sonrisa cruzó por mi rostro. “Siempre negativo este huevón” me hubiera dicho mi madre. Sin embargo, esa noche, y a pesar de que la negatividad disfrazada de realismo siempre me había caracterizado, lo que menos deseaba era que mis vaticinios se cumplieran.

Lo único que anhelaba era salir de ese lugar vivo y con una razón para seguir viviendo una vez recuperada la normalidad de mi vida.

Lo malo era que en aquel momento, la única normalidad a mi alrededor era el sonido perdido de las balas mal disparadas y el de mis pasos desesperados luchando por escapar del inminente final. Detrás de mí sonaban los gritos e improperios que lanzaban los hombres que me perseguían. Yo solo atinaba a empujar cuanto obstáculo se me cruzaba en el camino. Ni siquiera había caído en la cuenta de que estaba dentro de una casa, hasta que los gritos asustados de una mujer se unieron al coro mortífero que acompañaba el compás de la noche. Atiné a esconderme detrás de una puerta entreabierta, mientras los hombres que me perseguían buscaban dentro de la casa.

-¡Auxilio! – los gritos de la mujer eran como alaridos de un animal en cautiverio - ¡Me están robando la casa! ¡Rateros!

Uno de los tipos que tenía atrás la mandó callar y lanzó un disparo al aire, la mujer quedó muda e inmóvil como si se hubiera petrificado. Otro de los tipos se le acercó y le susurró algo al oído.

- ¡Oye, chico! No seas idiota. Mejor sálte y nos evitamos vainas. Yo no quiero meterte plomo, compadre – trataba de sonar amable, pero el sonido que hacían sus armas lo traicionaba – A la firme, pues.

Dudé de mí mismo. Si bien era cierto que nunca había sido el mayor admirador de lo que hacía, conocía mis capacidades. Sabía lo que podía hacer bajo determinadas circunstancias y, ciertamente, había actuado bajo peores. En ese momento,  el miedo me causaba un temblor en las manos que no solo cogían las cuchillas que llevaba, sino que se aferraban a ellas con desesperación. Con un movimiento rápido, examiné la habitación en la que me encontraba. Era una sala grande que parecía un salón de reuniones. Las sillas y sillones estaban bien distribuidos como para albergar una junta importante. Las ventanas se encontraban al otro extremo de la habitación, lo suficientemente alejadas como para que una vez abiertas, la corriente de aire entrante no perturbe a nadie. 

Pero yo no quería que entre nada sino todo lo contrario. Necesitaba salir.

-¡Oe, varón! A la firme, pues. Ya déjate de cojudeces y sal. Me vas a rayar, causa y luego no respondo – el tono de voz de aquel sujeto era menos amable y ciertamente mucho más vulgar que el anterior. Supe que, a pesar de que sus órdenes eran claras, no dudarían en matarme ellos mismos si lo consideraban necesario.

Volví a repasar la habitación con la mirada, no había nada que pudiera usar para defenderme más que los muebles, pero incluso así, mis cuchillas eran más amenazantes. Inhalé aire muy despacio, intentando calmar mis nervios, que luchaban por no traicionarme.

Mi mente regresó a un momento en el pasado. Me vi sentado en la mesa de un comedor con aquella bendita mujer que siempre había estado dispuesta a escucharme, aún en mis momentos de mayor oscuridad.

“-¡Estoy harto de todo esto!  – Vociferaba mientras caminaba impaciente por el comedor - ¡Vida de mierda!

Ella me contemplaba tranquila desde su asiento, examinándome con interés, pero sin interrumpir aquellos desvaríos. Sabía que cada vez que comenzaba a gritar y a desesperarme por las circunstancias bajo las que desarrollaban mis acciones, solo tenía que pegar un buen grito al cielo para que el estrés abandonase mi temple.

-¡No puedo seguir haciendo esto! ¡No quiero hacerlo más! – grité, mientras arrancaba la máscara de mi rostro y la arrojaba contra la pared con violencia.

En ese momento, se puso de pie y, muy despacio, se acercó hacia donde estaba yo sin decir nada. Yo solo atiné a verla, sorprendido y asustado ante la posibilidad de haber terminado con su paciencia. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, me di cuenta de que ya no era el niño que había entrado a su hogar por primera vez en una lejana noche de invierno.

La diferencia entre nuestras alturas era minúscula, apenas me sacaba unos dos o tres dedos de ventaja, y aun así, ahí estaba, frente a mí. Ninguno decía nada, pero la profundidad de su mirada me incomodaba en sobremanera.

De repente, me abrazó.

Fue un abrazo inesperado, que me hizo temblar de pies a cabeza. No recordaba otra circunstancia bajo la que alguna mujer, que no fuera miembro de mi familia, me hubiera abrazado antes.

-Yo creo en ti y Jorge también. – su voz era tranquilizadora y dulce. Lo sabes, ¿verdad?

-Sí, pero aun así… tan solo somos dos chiquillos.

-No – En ese momento fue tajante, sin dejar de lado la tranquilidad – Son dos muchachos que están convirtiéndose en los buenos hombres que serán mañana, créeme. Te conozco y sé que en momentos como este quisieras mandar todo al diablo y ya, pero si mientras haya algo que puedas hacer, no lo haces, ¿quién crees que lo hará por ti?”

En ese momento, nadie iba a hacer por mí lo que tenía que hacerse.

-¡Ándate a la mierda, huevón! ¡Te vamos a agarrar! – gritó el más vulgar, mientras empujaba puertas y el sonido que estas hacían parecía asemejarse a una cuenta regresiva.

Dos minutos.

Mi mente acababa de calcular dos minutos entre el tiempo que me tomaría esperarlos detrás de la puerta y abrirla antes de que la empujen. Apuñalaría al primero y usaría su cuerpo para bloquear los disparos de los otros. Luego podría reducirlos con posibilidades mínimas de salir herido. Mínimas, realmente. Casi inexistentes.

Claro, todo se hacía más sencillo si, tan solo, los mataba.

Pero aquel era un límite que nunca había cruzado y no estaba dispuesto a hacerlo esa noche. Desesperado, recorrí la habitación con la mirada por última vez. Podía usar las sillas para despistarlos cuando entrasen, pero eso también me dejaría expuesto. Sea como sea, mis posibilidades no eran las mejores.

Un golpe estrepitoso me sacó de aquellas reflexiones y me encontré cara a cara con cinco hombres armados quienes no tenían ni un atisbo de dudas en sus miradas. Sabían que hacer, tenían sus órdenes y solo debían cumplirlas.

¿Lo peor? Podía ver en sus ojos que querían hacerlo.

Los recuerdos son por completo difusos a partir de ese momento. Lo último que recuerdo fue que comencé a correr mientras rogaba a cuanta fuerza superior existiera allá arriba que ninguna de las balas que llovían sobre mí, me diese en las piernas o en algún punto vital.

Otro pensamiento empezó a invadirme mientras corría. Lo sentía lejano, a pesar de haber ocurrido hacía un par de horas. Aún así, conseguí aferrarme a él.

“-Cuídate mucho – había dicho la muchacha, mientras poco faltaba para que se desmaye del susto y la impresión.

El taxi esperaba, el semáforo todavía no marcaba la luz verde y yo solo atiné a mover la cabeza, afirmando. Dentro de mí, un pensamiento me provocó un retorcijón que me cambió de lugar el cerebro y el corazón.

‘Debería besarla, ¿Qué más da? Podría morir esta misma noche y me moriría sin haber besado a alguien hace casi dos años… y esa sería realmente una muerte triste’

Me contuve, mientras nos abrazábamos con tristeza, entremezclada con angustia. Cuando nos soltamos, clavó en mis ojos una mirada que me transmitió valor.

‘Ella cree en mí…no debería, pero lo hace. No entiendo cómo o por qué, pero no voy a defraudarla. No voy a dejar que esto me cueste otra de las personas a quien quiero’

La contemplé mientras se subía en el taxi y me hacía adiós con la mano.

No, no adiós. Solo era un hasta luego”

En aquel momento, clavé mi mirada en la ventana. Y corrí, corrí con todas las fuerzas que comenzaban a faltarme, tomando el impulso que parecía querer alejarse de mí y salté hacia ella.

El sonido de los cristales rompiéndose, junto con el de las balas, disimularon un poco el del impacto de mi cuerpo contra el marco de aquella ventana.

Dicen que cuando estás a punto de morir, toda tu vida pasa frente a ti. Yo solo recuerdo haber pensado en ella y en lo enojada que estaría por no haber cumplido mi promesa. Aunque también me preguntaba que habría pensado de contarle que me arrojé por una ventana... por ella.

“Eso lo hace cualquiera”, quizás habría dicho. Pensé en esto y no pude evitar encontrar gracioso aquel pensamiento.

El peso de mi cuerpo impactó pesadamente contra el pavimento. Había sido un mal cálculo. Por completo. Intenté ponerme en pie y sentí una de mis costillas incrustarse en alguno de mis órganos internos. A lo mejor uno de mis pulmones.

“No pierdas el conocimiento, hagas lo que hagas, no pierdas el conocimiento”, me repetí a mí mismo. O quizás era la voz de Dios, solo sabía que en ese momento debía correr.

Traté de levantarme otra vez y el dolor casi me arranca un grito desgarrador, que tuve que contener solo para no desperdiciar mi oxígeno. No podía ni siquiera caminar, pero tenía que intentarlo.

Empecé a escuchar las voces de los que me perseguían. Sonaban cada vez más cerca y yo me movía cada vez más lento.

Algo impactó contra mi espalda en ese momento. Podría jurar que fue un palo, una trozo de madera o una de esas tuberías de metal que se usan en los desagües. Sea lo que fuere, terminó de tumbarme al piso.

-¡A ver si ahora eres tan machito pues, imbécil! – me gritó uno mientras sentía sus patadas en mi cuerpo

La consciencia amenazaba con abandonarme, pero aún en mi estado, pude escuchar claramente cuando uno de ellos dijo:

-No lo enfríes. Esa chamba no es nuestra, huevón

Me había comparado con una rata apenas hace un momento, y ahora estaba a punto de concretar mi comparación.

Sabía que para entrar en el reino de Dios tenía que arrepentirme de muchísimas cosas, nunca podría terminar si tuviera que enumerarlas. Tantos pecados del pasado, tantas malas decisiones, tanta gente lastimada.

Y la única cosa de la que me arrepentí... fue de no haberla besado.

Debajo de la máscara, cerré los ojos lentamente y me dispuse a morir en paz.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

El nuevo desorden de las cosas

¡Hey! ¿Qué tal todos? Síp, este soy yo, el autor de "El Milagro de tu Existencia", pero ¿para qué tanto misterio si me imagino que todos los que han leído este blog ya saben quien soy?

Bueno, hoy no estoy escribiendo para contarles alguna historia sombría ni para escribir líneas literarias que inspiren sentimientos entrañables. No, hoy escribo para contarles, como bien lleva por título esta entrada, sobre algunos cambios importantes que realizaré en este blog. 

Y que constituirán el nuevo "desorden" de las cosas.

Pero primero, me gustaría hacer un repaso de todos los artículos hasta ahora publicados, como una especie de "overview" para tener en claro desde donde venimos y ¿por qué no? También hacia donde vamos. 

Así que, con ustedes, lo que tenemos hasta ahora aquí, en El Milagro de tu Existencia:

1) La primera entrada es una que escribí a modo de bienvenida, hace ya más de 2 años. Un buen día se me ocurrió empezar un "proyecto" de este tipo, en el que pueda escribir sobre cosas varias que me agraden y que puedan agradar a otras personas. Jamás se me ocurrió que vaya a mantenerse hasta estas alturas y, ciertamente, es una grata sorpresa saber que hay gente que me lee y que, de alguna manera, disfruta con lo que escribo. 

2) Luego vino una página que titule "El lado oscuro de la fotografía". Fue justamente por aquellos tiempos que estaba llevando un curso de foto en la universidad, así que desperté mi espíritu crítico y me puse a analizar y comparar lo que es fotografía y lo que llamamos fotografía. En ese tiempo aún comenzaba a abrirme a lo que era la escritura, no le había cogido el cariño que le tengo ahora y pues, si quieren "deleitarse" (jajaja) con mi forma de escribir de hace 2 años, pues aquí la tienen: http://milagrodetuexistencia.blogspot.com/2012/05/el-lado-oscuro-de-la-fotografia.html

3) Fue la primera y última vez que hice de crítico de alguna disciplina, luego de eso vino lo que considero como la primera entrada del blog, titulada "El amor real", y que es una especie de apología a lo que para mí resulta el amor y las relaciones sentimentales. En aquellos días tenía una novia que dudo mucho que haya leído o sabido siquiera que la entrada estaba dirigida a ella, pero vale la pena el esfuerzo y las ideas plasmadas en aquellas palabras: http://milagrodetuexistencia.blogspot.com/2013/07/el-amor-real.html

4) Algunos meses después, escribiría "El día que mis ojos te vean", una manifestación de tristeza y resignación, aceptando que a veces el amor que merecemos no es el que queremos y que, no importa como, hay ciertas cosas en esta vida que van más allá de ser triviales, como los sentimientos: http://milagrodetuexistencia.blogspot.com/2013/09/el-dia-que-mis-ojos-te-vean.html

5) Antes de dejar atrás el pasado año 2013, escribí lo que sería la otra vertiente que tiene este blog, en las "Crónicas de nuevo año - Sombra". Sobre esto podría explicar muchísimas cosas, pero pocas serían posibles de creer. Me limitaré a decir que las historias de este personaje están intrínsecamente ligadas a mi vida, por lo que cada vez que cuento alguna, es como si me liberara de un peso interior. Aún hay muchas por contar, y me gustaría escribir sobre todas ellas, ciertamente. Sombra, todo un personaje: http://milagrodetuexistencia.blogspot.com/2013/12/cronicas-de-nuevo-ano-sombra.html

6) "Tiempo al tiempo y tiempo antes del tiempo" y "El pasado" fueron un intento desesperado por no dejar al blog en el olvido. Debo reconocer que las pocas veces que he escrito aquí han sido motivadas por variados sentimientos que solo encontraban desfogue en la rapidez de mi aprendida mecanografía. Error, y por eso cuando intenté escribir "sin inspiración", pues este fue el resultado. Me resulta interesante, sin embargo, la forma en que plasmé mi frustración por las circunstancias bajo las que se desarrollaba mi vida en ese momento, creo que vale la pena el intento:

7) Luego vendría la que considero una de las obras más honestamente pseudo-literarias que he podido escribir a mis cortos 21 años, a la que titulé "¡Al diablo con la lírica!"  Debo confesar que esta entrada no tomo como base a una sola mujer, sino a algunas con las que (bueno fuera decir que estuve saliendo o algo más) las que me topé en el camino de la vida, pero solo en los "paraderos" del destino, abordando luego cada uno, buses distintos. Es una sátira bien fundada de lo que se considera "correcto" en nuestros días en materia de relaciones sentimentales. Vale la pena darle una leída, ya que considero que encierra mi forma de pensar hasta el momento: http://milagrodetuexistencia.blogspot.com/2014/07/al-diablo-con-la-lirica.html

8) En estas últimas semanas, escribí "Yo no te deseo lo mejor", esta fue una entrada con un corte más personal, ya que en realidad fue concebida como una respuesta de Whatsapp que cobró vida propia y se reconfiguró como una entrada para el blog. Aborda un tema que es bastante interesante, creo yo, y es que tan importantes resultan los vínculos para la vida de las personas. Viéndolo desde una postura bastante objetiva, es una de las entradas a las que le puse más "sentimiento" (positivo, por supuesto, contrario a ¡Al diablo con la lírica!) y la considero como una de las más personales, por el significado que tiene para mí: http://milagrodetuexistencia.blogspot.com/2014/10/yo-no-te-deseo-lo-mejor.html

9) "Querida amiga" fue producto de los estragos del extrañar días mejores con alguien importante en su momento. Es una entrada escrita con el corazón en la mano y, si bien cuando la releo puedo ver el sentimiento de apelar a ese cariño no correspondido, tiene un tono un tanto de súplica que podría empalagar al lector. Respeto, sin embargo, a las azares de mis sentimientos, por lo que mantengo la entrada ahí y revivo esa sensación de vacío, de que "te falta alguien" cuando la leo: http://milagrodetuexistencia.blogspot.com/2014/10/querida-amiga.html

10) Una de mis entradas favoritas, tanto de leer como de escribir es "Cómo NO conseguir novia (y terminar jodido en la friendzone en el intento" que se constituye como la antítesis a todo lo hasta ahora escrito en "El Milagro de tu existencia", ¿por qué? Pues porque muestra otra faceta predominante de mi personalidad, la irónica, que siempre está luchando en contraposición a mi lado romántico-sentimental. Esta entrada toma como base mis intentos fallidos de relacionarme con el sexo opuesto, teniendo una ligera mayor influencia de una de mis últimas experiencias. Es interesante reconocer cómo de alguna forma, el sarcasmo y la frustración puede ayudar a aliviar esas cargas internas que llevamos y que nos van haciendo daño lentamente conforme pasa el tiempo: http://milagrodetuexistencia.blogspot.com/2014/10/como-no-conseguir-novia-y-terminar.html

11) Por último, pero no menos importante, hace unos días comencé con un proyecto que dividí en 3 partes (incluso 2, dependiendo de cómo ordene el borrador), ya que ahora estamos con la moda de partir las cosas buenas e interesantes en varias partes...ya saben, para mantener la expectativa (jaja). Fue así como comencé con "El Final", entrada de la cual ya pueden leer la primera parte, bastante corta, pero que cuenta una historia que fue bastante triste y preocupante en su momento, no quiero spoilearla más de la cuenta ya que aún es reciente, así que sin más que añadir, dejo el link por aquí y me alejo lentamente: http://milagrodetuexistencia.blogspot.com/2014/10/el-final-parte-i_31.html

Y esto ha sido "El Milagro de tu Existencia" hasta ahora. Como pueden ver, no es mucho. Lo más sorprendente es haber estado escribiendo bastante en estos últimos días, supongo que debo agradecer a la inspiración y a quien la motivó, pero esto también me ha hecho pensar en que este blog tiene un significado bastante personal e íntimo por lo que en el futuro me comprometo a no dejarlo en el olvido.

Haciendo un recuento, pues tenemos pendientes la segunda y, quizás, tercera parte de "El Final" junto con un texto que añadiré a manera de epílogo de esta historia sobre Sombra. A partir de este momento, intentaré escribir de manera regular en la página, dividiéndola como sigue:

  • Historias sobre Sombra, porque créanme...hay muchísimas que podría contar dicho personaje. Pero nunca me pregunten porque las escribo en primera persona, ¿sí?
  • "Guías", como pude darme cuenta escribiendo "Cómo NO conseguir novia...", mi faceta irónica es una que no puedo negar, por lo que trataré, en el futuro, de explotarla literariamente lo más que me permita. 
  • Y por supuesto, no van a faltar, los posts sentimentales-románticos que han caracterizado este blog desde su gestación.
Así que sin nada más que decir, les agradezco a todos los que me han leído, los que me leen, los que comparten las entradas, a todas aquellas chicas que, de alguna forma, saben que han inspirado las líneas aquí escritas...a todos y todas ustedes, ¡muchas gracias! Porque la existencia de cada uno de nosotros sigue, hasta ahora, siendo el verdadero milagro. 

Cuídense y estamos en contacto.

Sandro



viernes, 31 de octubre de 2014

El Final, Parte I

-¿De verdad piensas que tus sentimientos nobles te van a salvar el pellejo? – se burló, soltando una estrepitosa risotada.


Solo atiné a levantar la cabeza para no atorarme con mi propia sangre, que sentía que estaba empezando a llenarme los pulmones, y clavé en él la mirada más profunda de la que fui capaz dentro del conocimiento que empezaba a perder.


Me devolvió una mirada serena, de quien se sabe victorioso. De quien sabe que ha terminado con un pendiente de diez años atrás. 


En aquel momento, no sentí miedo. En cambio me inundó una paz que fue más fuerte que el dolor de mis extremidades lastimadas, más fuerte que la desesperanza con la que había encarado aquella noche. Más potente que la fuerza con la que mi cuerpo había atravesado una ventana cerrada y caído al vacío tan solo un momento atrás. Por un instante, pensé que había recuperado toda la fortaleza física, sin embargo me dí cuenta de que solo era un estado espiritual cuando intenté liberarme de los brazos que me aprisionaban y no pude mover ni un solo músculo. 


Alcé la mirada de nuevo y vi sus ojos, posados con una curiosidad mórbida sobre el despojo que me quedaba por cuerpo. Me examinaba con atención, como queriendo averiguar por qué no había podido romper mi espíritu tal y como había hecho con mi vida. 


Me sentí desconectado de la realidad por un instante y me trasladé a otro momento. Me vi abrazando a la chica con la que había estado apenas unas horas atrás, recordé el calor de su cuerpo contra el mío y pude sentir que un halo de tranquilidad levantaba mi espíritu y me elevaba a un nirvana que no podía estar más lejos de mi realidad de aquel instante.. 


Entonces, cual destello de luz en medio de la oscuridad que amenazaba con consumirme por completo, recordé la promesa. 


“-Tienes que prometerme que vas a estar bien, por favor – dijo ella con una voz que más que una orden parecía una súplica desesperada.


-No puedo prometer algo así, no sé qué vaya a pasar hoy y aún si lo supiese, yo no tengo ningún control sobre eso – mi objeción estaba bien fundada. Aun así, me dolía tener que ponerla en esas circunstancias. – No puedo prometerte algo así sin que sea una mentira.


-Prométemelo – había tal certeza en el tono de su voz que hasta a mí se me hizo sobrenatural -  Además yo sé que nada te va a pasar, lo presiento.

La observé durante un momento, queriendo estar seguro de lo que me había dicho.


-Está bien - Me rendí a su optimismo - No sé cómo o por qué, pero te lo prometo. Te prometo que todo va a estar bien. Que yo voy a estar bien”


Pensé en ella, en mi promesa, en el abrazo furtivo que nos dimos, en la repetición de aquel abrazo y por último en el momento de la despedida en el que me arrojó los brazos al cuello con la tristeza de quien se sabe despidiéndose de un cadáver. “Cuídate mucho, por favor”, había dicho y luego la contemplé alejarse en un taxi, mientras en su rostro se dibujaba una expresión de fe entremezclada con el horror del destino sellado por una mala decisión. 


Una mala decisión que estaba a punto de costarme la vida.
 

Lentamente, comencé a recordar las circunstancias bajo las que había llegado a este punto del camino.


Él se dio la vuelta muy despacio, y de espaldas a mí, pronunció las palabras que sellarían mi destino


-Mátenlo... 
 

Finalmente, tal vez, todo estaba a punto de acabar.

domingo, 26 de octubre de 2014

Como NO conseguir novia (Y terminar jodido en la friendzone en el intento)

ADVERTENCIA: LA SIGUIENTE ENTRADA ES LA ENCARNACIÓN COMPLETA DE LA FRUSTRACIÓN. CUALQUIER IDEA VERTIDA EN ESTA PODRÍA SER CALIFICADA DE INCORRECTA POR EL MISMO AUTOR MAÑANA POR LA MAÑANA...LO SÉ, ¡QUÉ IDIOTA! ¿VERDAD?

Hoy reflexionaba un poco en lo que ha sido la última semana que he vivido. Entre posts sentimentales y confesiones a corazón abierto. Sin contar los amigos que han servido de paños de lágrimas en las noches en las que sientes que ni siquiera puedes con el aire que respiras. En fin, es una tragicomedia inútil, porque hay cosas mucho más importantes en la vida, y al mismo tiempo, también es irrelevante a nivel emocional. Lo más probable es que en un año a partir de ahora, recordemos estos días y nos parezcan completamente absurdos y sin sentido. 

Conversaba con un amigo hace unos días y me dijo algo que, en su momento, nos generó mucha gracia a ambos y también a las personas que estaban acompañándonos en ese instante pero que luego de pensarlo detenidamente, resultó un hecho dolorosamente comprobable. Sus palabras (casi) exactas fueron: "Sandro, eres el único chico que conozco que termina con una chica...con la que ni siquiera está".

Debo reconocer mi parte de culpabilidad en esto, la cual oscila entre un 97 y 99%, ya que de no haber sido por mi, muchas veces detestable, lado sentimental, no nos encontraríamos en esta posición ahora. 

Sin embargo, no es mi intención escribir esto para referirme a un "caso" particular y/o reciente. Lo que busco con esta entrada no es abrumar a nadie con sentimientos sin sentido o con literatura barata que lees, te genera pena o ternura o emoción que luego desaparece sin más, tal y como cuando ves videos de gatitos tiernos en YouTube. No, no quiero escribir para irme al tacho de las mentes de quienes me leen. Esta vez quisiera trascender un poco. Yo. 

Y es por eso que escribo esto, porque si bien es cierto, me considero, y la gente que me conoce lo confirma, un romántico empedernido y desahuciado. Pero antes que esto, soy un tipo que ironiza incluso sobre los cimientos de su propia vida. Eso y muchas cosas que deberían ser "serias" pero, al fin y al cabo, ¿qué es la vida si no te burlas un poco de ti mismo?  

Es por eso que, basándome un poco en experiencias pasadas, es que recojo esta suerte de "manual" con el que espero, otros pobres inocentes que caigan en las fauces del amor, cariño y/o sentimientos, puedan saber reconocerse y evitarse un dolor asegurado que, negando lo que decía líneas arriba, hasta dentro de un año seguirá punzando en tu pecho como si tuvieras cardiomiopatía de Takotsubo o también llamada, valgan todas las ironías de la vida, síndrome del corazón roto.

Cómo NO conseguir novia sin morir en el intento...bueno, no garantizo nada. 

1) Lo primero y más importante que se debe tener en cuenta cuando conoces a una chica y sientes que has generado una conexión con ella es mostrarte como un buen tipo. Esto funciona como una suerte de boicot a ti mismo de manera inconsciente y se han escrito numerosos textos y material variado al respecto, entre las fuentes más confiables tienes a Germán Garmendia, la Soltera Codiciada y su manual para chicas-en-proceso-de-Candysmo-disimulado-con-libertad y, claro, páginas como "Ellas dicen" y "Hembra peruana que se respeta". 

¿Por qué es "importante" que te muestres como un buen tipo? Pues porque nadie quiere a los chicos buenos (y esto es un hecho científicamente comprobado, donde por cierto ni los científicos quienes lo comprobaron pudieron cogerle cariño a los tipos buenos estudiados) ¿Por qué? Bueno, yo no tengo todas las respuestas. Si fuera así, no estaría escribiendo un post de mierda educativo-alentador y, quizás, estaría con mi novia disfrutando una comedia romántica mientras descansamos en el sofá de su casa...también podría ser "500 días con ella" y empezar a plantar en su subconsciente la idea de que no soy un buen partido para ella. Lo que suceda primero. 

2) Una vez que ya te has mostrado como un chico bueno (debes estar seguro de llevar tu etiqueta que diga "buen tipo" o "no-pendejo", cualquiera es aceptable), debes confirmar esto a la fémina en cuestión. ¿Cómo? Pues eso sí te lo puedo decir, joven y virgen Padawan, asegúrate de responder los mensajes por whatsapp con uno o, máximo, dos minutos de diferencia luego de que los has recibido. Por ningún motivo se te ocurra demorarte más de 15 minutos en responder un mensaje recibido y si esto pasa, finge demencia o también puedes decir que fuiste abducido por extraterrestres. Nunca funciona, pero sería genial probarlo. 

3) De vital importancia es escribir siempre (y lo digo en serio, siempre) el triple de palabras que ella te mande, esto significa lo siguiente y lo pondré con un ejemplo ilustrativo:

*Conversación irrelevante por Whatsapp con la chica que solo te ve como un amigo
Chica: Holaaa, que tal?
Tú (O yo...whatever): Holaaa, todo bien por aquí, paseando a mis perros mientras como un helado. Hace un frío horrible, felizmente nada más es uno jajajaja tú que tal? estás en tu casa? Te amo. Cásate conmigo por favor, voy a cumplir 30 años y moriré solo y sin hijos. *Ícono raro de whatsapp restándole seriedad a tu propuesta de matrimonio*

¿Ven cuál ha sido el problema aquí? Pues yo tampoco, sino tendría novia y estaría pasando un tiempo prudencialmente agradable junto a ella mientras nos tomamos selfies sin razón aparente, pero no es así. Sin embargo, podemos intentar adivinar qué es lo que ha sucedido, al fin y al cabo, no pago el Internet y Blogger aún admite que escriba entradas pendejas sobre cosas que a nadie le interesan. 

Es muy importante el escribir más que ellas, siempre. Solo así dejarás en claro que eres un chico bueno que se preocupa por su estado de ánimo, sentimientos, tribulaciones, y cuanto detalle te quieran dar sobre su vida, incluidos toda la lista de ex novios, agarres, pulseos, "amiguitos", chicos que les gustan (que no eres tú...ni yo) y "crushes" (válido para actores de cine sin polo o miembros de boybands adolescentes) 

Si la chica en cuestión te envía un mensaje, asegúrate de enviarle por lo menos 4 con un número mínimo de 25 palabras. Solo así sabrá que eres un idiota disponible para ella de por vida pero nunca considerable como posible material para una relación chico que vale la pena porque siempre estará ahí para ponerle el hombro y consolarla/apoyarla cuando lo necesite. 

4) Igualmente, debes responder hasta las frases más cortantes que puedan enviarte, en este caso tenemos algunos ejemplos muy claros como los "jajajajajajajajaja" sin sentido que no van acompañados de ninguna frase adicional y los temidos "Ok". Debes dejar bien demostrado que eres un perdedor que ha renunciado por completo a su dignidad un chico que sabe manejar circunstancias adversas y aún así, responder estas trampas verbales que las chicas a veces usan para hacernos caer. 

5) Asegúrate de confiar plenamente en ella, si tienes un secreto vergonzoso que has estado guardando desde la primaria. Si nunca le dijiste a nadie las cosas que viste cuando por error entraste al baño de chicas en 5to grado, pues es momento de soltar esa carga. Nada mejor que confiarle tus más íntimas pesadillas a la mujer de tus sueños, puesto que ya eres su probable nuevo mejor amigo gay aunque no seas gay chico preferido para conversar y, de esta forma, verá que eres un hombre confiable, sin secretos. Es más, cuando le hayas contado eso que te atormenta por tanto tiempo, no olvides darle la contraseña de tu cuenta de Facebook y también hacerle un print a todas tus conversaciones por Whatsapp y enviárselos. 

6) ¿Así que ya confiaste tus más íntimos secretos y esperas que funcione a la inversa? Error, y este es nuestro paso número 6. Nunca esperes que ella te cuente algún secreto importante (¡Hey! Aún no eres el mejor amigo gay, ¿recuerdas?) Quizás debas conformarte con fotos de lo que hace en el día a día y una que otra selfie para ti que solamente aumentará tu autoconfianza por las ilusiones que te estarás creando. Y, otra cosa, cuando use las palabras "No quiero hablar de eso". Pues ten cuidado, Romeo, porque es uno de los pocos momentos en los que lo que dice y lo que quiere decir en realidad son la misma cosa. Así que NO se te ocurra volver a mencionar ese tema nunca más. En tu vida. 

Lo importante aquí es no esperar que te confíen nada. Y debes creerte absolutamente todas las excusas que te pongan. Serán muy variadas, por ejemplo, tenemos el poco tiempo, la falta de confianza, la inseguridad, las dudas, eres feo o también que el próximo año se irá a Japón y no quiere causarte dolor. 

7) Cuando te manden alguna foto o selfie, tienes absolutamente prohibido opinar en contra de lo que hayas recibido. Puede ser la foto más horrenda que hayas visto en toda tu vida, puedes confundirla con la digievolución de algún digimon legendario, puedes pensar que Halloween llegó adelantado, pero tu respuesta a lo recibido debe ser solo una "¡Qué bonita te ves!" Porque créeme, quizás hayas pensado que es horrorosa, pero tú, chico que no ha tenido su primer beso hasta entrado en sus 15 años, también sabes que sientes que es lo más hermoso que vayas a ver en tu celular...o recibir. Bueno, eso si no contamos las fotos que te manda tu madre de cuando eras un bebé. 

8) Tienes completamente prohibido pronunciar, o escribir, las palabras "Buenas noches", "Adiós", "Chau", "Hasta luego" o "Hablamos". NUNCA puedes usarlas, porque eres el siempre disponible, ¿recuerdas? Es decir, que tu vida empieza cuando su despertador suena y termina cuando se queda dormida con el celular en la mano y tú piensas ilusamente que se duerme pensando en ti, pero probablemente lo haya hecho pensando en que va a desayunar a la mañana siguiente. Sin embargo, esto sí se da a la inversa y debes respetarlo como una orden imperial inmediata. Apenas ella pronuncie estas palabras, debes desaparecer bajo la roca de la que saliste. Es más, debes leer sus pensamientos antes de que lo diga y esfumarte cuanto antes. 

9) No te olvides de pensar en ella en cuánta canción "romántica" tengas en el reproductor mp3 de tu celular. Si son grupos hipster pues la intención es doble. Y esto también aplica a las canciones de "Corazón Serrano", "Los hermanos Yaipén" y cuánto reggaetón con las palabras "bebé", "mi amor" o "baby" tengas incluidos. Asegúrate también de imaginarte a ella y a ti de protagonistas de cuanto videoclip o historia romántica estés viendo. Eso subirá tus expectativas a límites inimaginables. También puedes publicar alguna de estas canciones en Facebook, acompañándolas de mensajes misteriosos y tiernos que hagan que todas las chicas que tienes de amigas te regalen un like...claro, todas menos ella. 

10) Esta lista, dada mi vasta experiencia en el tema, podría ser infinita. Sin embargo, la concluiremos con esta recomendación dado que ya me arruiné socialmente lo suficiente no pretendo cansar a los lectores con palabrería variada que no comprenderían. Bueno, la última recomendación para no tener novia sin morir en el intento es decirle completamente todo a la susodicha señorita en un arrebato de sinceridad de película. Sí, te hablo a ti, casanova. Tú que quieres replicar esas escenas que hacía Tom Hanks en los 90 mientras hablaba por teléfono con la mujer y ella caía rendida a sus pies cuando escuchaba su voz grave y varonil. Bueno, en primer lugar, existen modificadores de voz en internet pero, por otra parte, nunca nadie va a caer rendida a tus pies y no, la chica de limpieza que se cayó mientras barría no cuenta, ni tampoco la chica que te atendió en el banco y pensaste que te había guiñado el ojo cuando en realidad fue un poco de polvo que le entró. 

Así que ya sabes, debes estar completamente seguro de decirle todo lo que sientes, con las palabras más cuidadosamente posible elegidas. Solo una vez que lo hagas, recibirás la agradable respuesta para la que has estado preparándote si es que has seguido todos estos pasos y es: "Yo solo te veo como un amigo". O en todo caso, no te lo dirán y te irás a dormir pensando en que has logrado saltar esa valla que nos puso Ryan Gosling en todos sus desgraciados dramas. Sin embargo, grande será tu sorpresa los días siguientes cuando descubras que lo conversado y dicho en un momento de honestidad divina ha quedado olvidado como si de un acuerdo tácito entre ambos se tratase. 

Y esto generará que te decepciones, llores, te retuerzas de dolor y pienses en que has fallado. Bueno, querido joven y virgen Padawan, ya no tendrás que pensar más, puesto que te estoy explicitando las razones precisas que te llevaron a arruinarlo...otra vez. Así que puedes leerlas mientras escuchas una canción de Taylor Swift. Yo te recomendaría "You belong with me" que te hará pensar en la agradable comparación entre el perdedor que siempre pierde a la chica (valga la redundancia) y aquel tipo listo, que aún ella no conoce o quizás ya le rompió el corazón, que llegará y en menos de 2 pasos habrá conseguido lo que a ti probablemente te cueste toda una vida. 

lunes, 20 de octubre de 2014

Yo no te deseo lo mejor

Vamos a comenzar por el final. 

Como todas las cosas que  merecen ser contadas, o sobre las que vale la pena escribir, esta es una historia que empieza por el final. En este caso, con la pata de un perro diciéndome adiós, TU perro diciéndome adiós y deseándome lo mejor. Y, claro, conmigo sintiéndome un desgraciado que dice las cosas sin pensarlas, lo cual es irónico, porque generalmente yo pienso todo. Y cuando digo "todo" me refiero a absolutamente todo. Es más, creo que resulta irónico el hecho de tener que pensar tanto las cosas y que mi cerebro se "apague" precisamente en el momento en que más lo necesito, es decir, para afrontar el rechazo y que nada es como quisiera y/o espero. Pero no, en ese momento, mi razón me abandona y me veo un indefenso idiota que solo dice la primera estupidez (mi profesor la llamaría "pendejada" y con justa razón) que se le viene a la mente inspirada por el autodefensivo pensamiento de "para que no me lastimen, lastimo". Que me den. Por imbécil.

Antes de seguir, necesito aclarar que existen infinitos tipos de idiotas en este mundo. Luego estoy yo, el tipo de tonto que solo dice palabras sin sentido en un momento de frustración, palabras que constituyen la negación a todo lo vivido, experimentado y dicho hasta ese momento, y que luego pasa toda la tarde arrepintiéndose de lo que pudo haber no dicho (porque realmente pude simplemente no decirlo, haber dejado de responder, haber lanzado mi celular por el inodoro en un desesperado intento de no arruinar las cosas o cualquier otra alternativa). ¿Ves como a veces puedo ser un completo tarado? Sí, creo que sí lo ves. Y es por eso que tengo la foto de tu perro deseándome lo mejor. 

Los vínculos no son malos, ¿sabes? Yo lo sé, porque fue por un vínculo que te conocí. Yo no creo en el destino, te lo había dicho. Y es por eso que no le encuentro explicación a porqué fui a una grabación cuando no tenía ni ganas ni ánimo, o porque la puerta no se abrió en el primer momento en que la empujaste para irte y gracias a esos 2 minutos adicionales, pude pedirte el número de tu celular. Son esas casualidades que crean vínculos, y vínculos que no quieres romper. ¿Por qué? Porque te importan. Porque entre todas las personas que habitan Lima, Perú, conoces a una persona y es ella, y ninguna otra, la que se vuelve importante, de la que quieres saber siempre, por la que te preocupas aún cuando no tienes razón, a la que extrañas en los minutos que demora en responderte un mensaje. Son estas cosas a las que no le encuentro explicación, y todas surgieron de la misma forma, por un vínculo. ¿Cómo pueden ser malos los vínculos entonces? No lo son, los malos son aquellos que, sabiendo lo importante que es ese vínculo para la otra persona, deciden romperlo de una forma dolorosamente especial y creo que tanto tú como yo sabemos de esos vínculos rotos, ¿no? 

Lo que dije, lo dije porque no me caracterizo por ser particularmente perspicaz con la forma en que manejo el "rechazo". Es difícil, porque luego de tantas veces de verme en el mismo esquema, he llegado a pensar que lo lógico sería que pueda manejarme y desenvolverme de una forma "fresh" pero no es así. Mi error. Quizás no debí invitarte a salir, no lo sé, yo solo pensaba en invitarte un café, que me veas de nuevo revolcarme en el pasto sin razón aparente y mirar y enamorarnos perdidamente de cuanto hermoso perro pase por un parque llamado simplemente "Parque". ¿Lo ves? Más cosas sin sentido. 

Pero si algo he aprendido en este mes y medio, es que no todo debe tener sentido para ser importante. Lo sé ahora. Y sino mírame. Yo detestaba a los perros pequeños, ¿y ahora? Idolatro a un perro llamado como el tuyo que nunca he visto más que en fotografías y videos. Y lo defiendo de comentarios desatinados con una vehemencia que cualquiera creería que le debo mi vida al can. Yo pensaba que no era una buena persona, y luego apareciste tú, cantando una canción que, en un primer momento, detesté, pero que luego, escuchaba y disfrutaba, con culpa, en Spotify. 

Me hiciste felices los viajes de regreso y ¿sabes algo? NADIE es feliz en un viaje de regreso de 2 horas. Lo sé porque tengo amigos que hacen ese viaje y se los he preguntado. Me encontraba sonriendo sin sentido alguno tan solo viendo videos de tu perro revolcándose entre tu ropa. Y eso no tuvo sentido hasta el día que tu aroma se quedó impregnado en mis bulbos olfatorios. Solo ahí comprendí que yo también podría retorcerme entre tus ropas, por más freak que pueda sonar eso, solo para envolverme en ese aroma que quedó tatuado en mi cabeza. No he vuelto a percibir algo así desde hace más de una semana y siento que mi cerebro me exige registrar algo así de nuevo, eso no es legal, ¿sabes? Se podría considerar acoso olfativo. Pues heme aquí entonces, me declaro culpable. 

Me hiciste dar cuenta que no importaban las circunstancias cuando eres una buena persona. Y viste en mí, razones que yo no podía, o no quería, ver. Te hablé de la "normalidad" y como no me consideraba incluido dentro de ella. Ahora me doy cuenta que no podía estar más equivocado. Yo vivía mi vida normalmente aburrida dentro de los parámetros que yo mismo me impuse. Mi celular tirado a un lado, yo escribiendo, jugando, echado, pensando en el absoluto vacío existencial. Y de pronto, me encontré a mí mismo esperando mensajes, disfrutando fotos, repitiendo audios una y otra vez para encontrar la melodía exacta que compone tu risa. Queriendo, de alguna manera imposible, que tu voz durase más de los 45 segundos que duraba el audio. ¿Cómo sucedió eso? Me preguntaba si era normal, si no estaba todo apresurándose. Tuve miedo, ¿sabes? Y fue un miedo que no sentía hace mucho tiempo. No ese miedo de que todo terminé de una manera trágica o de que alguien te lastime, sino ese miedo de quién esta frente a algo más grande aún que su propio entendimiento y no sabe si aventurarse o no. 

Y viví por casi 2 meses con esa duda, hasta que un buen día, me abrazaste y juntaste en tus brazos todas las piezas regadas con las que llegué a sentarme a la banca de un parque que no conocía. Y me juntaste los miedos, las dudas, el temor, la angustia por el final improbable. Y fue en ese momento, que lo supe, nunca estuve más seguro que todo esto era lo correcto. En ese preciso instante, me tuviste por completo. Y es por eso que salté por una ventana, porque solo pude decirme "¡Dios! No quisiera morirme sin ver de nuevo esa sonrisa, sin escuchar su voz otra vez, sin sentir un abrazo suyo una vez más" No lo pensé, solo lo sentí. Y todo nació por un vínculo. Todo partió de crear la cuenta de Snapchat de "sandrocamarogra". ¿Dónde está el sentido de todo esto? Si es que no existe el destino, pues ¿Qué ha sido todo esto? 

Ya no quiero entender ni pensar todo lo que sucede, solo lo dejaré suceder. Y si aquel "te deseo lo mejor, adiós" tiene que hacer de punto final, pues lo acepto. ¿Recuerdas que te hablé de esa persona que llega y te hace ver tu pasado con otros ojos? No me cabe duda, tú has sido esa persona para mí, quizás solo esa era la misión con la que Dios te puso en mi camino, no lo sé, porque pudo ser también para que me enseñes a querer a los perros pequeños (jaja ._.) No me importa que tan pesada pueda ser tu mochila emocional, créeme, yo la cargaría por ti. Porque en un momento, y sin ser consciente de ello, tú juntaste mis pedazos y me uniste de nuevo. No sabes cuanto hubiera querido hacer eso por ti, porque hay mujeres, como tú, que se merecen un hombre que las adore, nunca menos. Y esa podría ser una frase común si se la dices a cualquiera, pero tú no eres cualquiera.  Nunca podría "cualquierizarte", eso está más allá de mí. Tú me sacaste de la normalidad aburrida que eran mis días, me rompiste el esquema con el sonido de tu risa. Yo no estaba listo, ¿sabes? Ni siquiera me lo esperaba, solo sucedió. Me fuiste llenando los espacios silenciosos y vacíos. Yo no me di cuenta hasta que fue muy tarde ya, pero te lo digo con toda honestidad, no lo hubiera detenido si me hubiera dado cuenta antes. 

Quisiera que sean estas palabras las que de alguna forma me regresen a ti, es raro extrañar tanto las fotos, los mensajes, tu esencia. Quisiera que fueran estas palabras las que despejen tu confusión, pero supongo que no serán más que el registro de una disculpa/despedida que me duele aceptar. Porque a mí se me hace duro despedirme hasta de quien apenas recién conozco. Tú me deseaste lo mejor, yo quisiera poder hacer lo mismo, pero no me es posible y ¿sabes por qué? Porque tú ya eres la mejor, porque tú, con ese carisma que te caracteriza, con esa sonrisa que no borras de tu rostro, eres lo mejor que le puede pasar a cualquiera, y en este caso solamente, yo aplico también a la palabra "cualquiera". Si alguien no pudo ver eso en ti, eso que yo empezaba a vislumbrar como la pequeña luz al final de un camino de sombras, debe ser un jodido ciego que solo usa sus globos oculares y no los ojos del corazón. Yo quisiera poder desearte lo mejor, pero no puedo hacer eso porque no tendría sentido. En todo caso, podría desear que seas feliz, porque alguien que le genera tanta felicidad a otras personas, no se merece más que dicha. Solo me queda el pequeño dolor de no haber causado en ti esa seguridad que tú me diste cuando me arrojé por la ventana sin pensarlo, de no haber podido ser un poco más fuerte que tu confusión, de haber sido un tonto que dice las cosas sin pensar y con solo 4 mensajes constituye la negación de todo lo anteriormente dicho. Hoy, más que cualquier otro día, sé que los vínculos que construimos son importantes en la medida que nosotros lo permitamos. Y a nuestro vínculo le permití la mayor importancia porque, como te dije alguna vez, siempre me arriesgué por las razones incorrectas, por las cosas sin relevancia. Bueno, al menos por una vez, sé que me arriesgué por alguien a quien quiero y quien es importante para mí. Nunca seas la opción de alguien, fuiste creada para cosas hermosas, no te conformes nunca con menos. He aprendido que muchas cosas no son justas, no lo son, pero mientras pueda seguir adelante con el recuerdo de esa persona que me hizo poner papas en rodajas en la frente por la fiebre, que se quedó acompañándome hasta más de la medianoche, que tenía un baile raro y se movía "como si estuvieran terminando con ella" en una banca de un parque llamado "Parque", mientras pueda seguir adelante con eso, todo va a estar bien. 

Cuídate, espero coincidir juntos en otra vida. Una en la que tal vez pueda tomar tu mano y sentirte cerca, aquí conmigo.

miércoles, 2 de julio de 2014

¡Al diablo con la lírica!

Vamos por partes y con honestidad.
Sí, mamá...ya lo sé. Estoy en temporada de exámenes finales, tengo que estudiar, tengo que leer toneladas de papel que bien podría haber sido reciclado y cuyo significado olvidaré en el preciso momento en que mi examen quede en las manos de la persona que estará fiscalizando que no revise mi celular para revisar alguna respuesta por el simple hecho de no haber leído y/o estudiado cuando debí hacerlo, es decir, en lugar de estar escribiendo.
Y así, queridos amigos, constituimos una elipsis. 
Pero no estoy aquí para escribir sobre figuras literarias o futuras consecuencias, de eso ya hemos tenido demasiado en este blog. De penurias, de sentimientos y emociones camufladas bajo el agradable tinte de mis teclas, que le añaden ese toque justo de literatura que hace que te sientas todo un Pablo Neruda o un Mariano Melgar. ¡Basta! Yo digo, ¡AL DIABLO CON LA LÍRICA! ¿Por qué? Porque no sirve de nada, ¿a dónde me ha llevado toda esa malgastada cursilería? ¿A dónde me ha llevado ser el desadaptado viajero del s.XVIII? Te lo voy a decir...me ha llevado simplemente a ser el tipo que se queda quieto, parado sobre su sombra, mientras todo el mundo parece ignorar que algunos no tenemos esa desquiciada capacidad de sociabilizar, y NO, no me refiero al tonto hecho de abrir la boca y hacer reír a medio mundo. Si me conocieras en realidad, sabrías que no soy un payaso. Soy una persona, no como tú, obviamente, porque si lo fuera, estaría en mi cita doble de los martes, aprovechando en ver alguna película en el cine, usando mi carné universitario. En cambio estoy aquí, dejando libres mis pensamientos mientras me pregunto qué carajo pasa por mi mente, mientras veo a todo el mundo conseguir eso que se pierde cuando no se quiere bien. Y me doy cuenta, que los años se me han pasado de la manera más idiota posible. Persiguiendo un ideal de  comedia romántica, tratando de emular lo que hacían los niños-bien en una antigua época dorada. MAL, mil veces mal, ¡qué me den! Por lento. Por no decir las cosas cuando debo decirlas, por tener el superpoder de no saber qué decir, cómo decirlo o cuándo decirlo. ¿Viste como no necesite un endecasílabo para explicarte lo cojudo que puedo resultar? Tampoco necesite de versos poéticamente hermosos para explicártelo como aquel que viene y en menos de un segundo te dice lo que quiere, o es más, ni siquiera lo dice, simplemente se acerca y te envuelve en su abrazo y tú ya sabes que estrella será tuya, y lo más probable es que dentro de ti haya algo que te esté diciendo ya cuantas lágrimas vas a derramar al final. 
El mundo no es injusto, contrario a lo que me he repetido en las últimas semanas. Simplemente hay personas que saben que quieren y como conseguirlo. Son rápidos, porque la oportunidad no viene a ti, tú mismo te la creas .Y puedes creártela con dos, tres, cinco o cualquier múltiplo si es que quieres. ¿El cielo es el límite, verdad? Mientras que aquel que no da el primer paso se jodió. Next, siguiente, chau...ya fuiste, ¡Qué lindo, pero yo solo te veo como un amigo! Darwin lo explicó de la mejor manera. Se llama Selección de las Especies. Y es en ese momento en que extrañas el sabor de una vida más dulce, y empiezas a imaginar, y te juras que la próxima vez será diferente, que actuarás distinto, que serás rápido y sagaz como el cazador tras de su presa, para luego desechar todos esos pensamientos de un suspiro mientras, con pesar, aceptas que no puedes cambiar lo que eres, ya está configurado en tu ADN. Hay que andar con los ojos bien abiertos en este mundo de vivos, o sino usar anteojos de la casa de Waldo Olivos, recuerdo haber leído esto hace mucho, pero solo ahora puedo entenderlo. ¿Hola? ¿Zeus? ¿Estás ahí? ¿De casualidad no podrías enviar un rayo gigante que me parta en dos? ¿No? Bueno, no hay problema. 
No te arrepientas de lo que eres, supérate, ¡tú puedes! Tantas patrañas que he oído por ahí. Déjame decirte algo: La gente te miente, eres quien eres y lamentablemente, no existe forma de reconfigurarte en un nuevo ser humano. Así que tienes que cargar con tu existencia y hacerte bolita en una esquina mientras observas a todos los demás; que por cierto no necesitan de un blog, ni de una nueva entrada, ni de 50 correcciones ortográficas, mientras consiguen lo que ni siquiera sabían que querían, sino que vieron y dijeron "esto debe ser mío, quizás por los próximos 5 días, pero debe ser mío". Pues te tengo noticias, amigo (a) práctico (a), AÚN EXISTEN PERSONAS QUE QUIEREN ESO, no lo sé, quizás...POR EL TIEMPO SUFICIENTE COMO PARA QUE SIGNIFIQUE ALGO. ¡Oh, lo olvidé! Eso a nadie le importa en estos días, ¿verdad? ¿No te ves bien? ¿No sabes qué decir? Bueno, un gusto habernos cruzado en este mundo de preguntas sin respuestas, pero no me interesas. *Diez años después* ¿¡Por qué no encuentro a alguien que se preocupe más por los sentimientos que por lo que vemos por fuera!? ¿Me disculpas un segundo? Iré a limpiar mi cerebro de la explosión irónica que sufrió. 
Vamos por partes y despacio, tal como Jack, el destripador con sus víctimas. Si me notaste, pues felicidades, eres una de las pocas personas en este universo a la que parece importarle el 0.000001% de gente distinta en cualquier sentido. Yo quizás no sepa que decir, lo cual es irónico teniendo en cuenta el hecho de que puedo dirigirme a un público de más de 2000 personas, pero sí sé diferenciar. No seré el que más hable, ni el que te diga cosas recicladas de un libro, una novela o una serie, ni tampoco esperes que sea ese que tiene abierto 5 conversaciones de Whatsapp, en la cual cada una recibe un buenas noches personalizado, y por 1 moneda adicional te llevas un besito y tu vaso autografiado. No voy a ser el que comente todos tus estados en Facebook, ni escriba cosas que saco de Yahoo Respuestas, solo porque me dio flojera preguntarle al pendejo de mi amigo qué decir para que "esta huevona caiga más rápido". Lo siento, pero si por no ser ese tipo, te parezco aburrido, monótono, predecible y "demasiado buena gente", pues te voy diciendo lo que tú probablemente le dices a todos los de mi tipo cuando, luego de haber luchado contra todas sus dudas existenciales internas, te invitan a bailar a las 12am en cualquier discoteca de la capital, "Sorry, pero no". 
¿En qué quedamos, entonces? En nada, no te preocupes. Seré nada más el tipo que pone el pecho cada vez que una bala quiera tumbarte, escríbeme cuando te sientas mal, friendzonéame lo que quieras, cuenta conmigo para cuanta perrada te hagan, si necesitas un sol para tu pasaje, yo te doy 5 y vete en taxi, y sigue ilusionándome para luego reventar el globo, porque para colmo, somos tan inocentes que sabemos que nada es real, pero es que es una mentira tan hermosa, que elegimos creerla. ¿Has visto hasta que punto llega la huevonería?
Y si simplemente no hablamos, no pienses que uno es un creído, botado, alucinado, etc, etc. Sino más bien que faltan huevos para escribir aunque sea un hola, y... ¡un momento! Antes que pienses "¡Más cobarde!", piensa que no todos pensamos que el "Hola" es solo un molde para empezar una bonita historia de "amor" que durará 5 días a 2 meses, sino que probablemente estemos pensando en jugárnosla con todo, porque así se quiere, así se vive, así si vale la pena existir, porque así, sí te puedes ir al carajo, Zeus y meterte ese rayo por donde más te convenga. Porque sí, quizás seguiré siendo el tipo que abre la boca solo para que te rías, o que alzará una ceja cuando te vea caminar de la mano con otro o abrazarlo amorosamente por ahí, mientras por dentro se está rompiendo el alma en dos, usando todos los efectos a lo "Transformers" de Michael Bay, pero, no te preocupes, siempre me verás con la sonrisa, y te diría que perfecta, pero es que además soy pobre y no tengo ni para la ortodoncia, así que solo me verás sonreír sin enseñar la dentadura, y no como tú príncipe verde de oferta, quien a cada cosa que le digas, te lanzará una de esas sonrisas que te hacen perder la noción del espacio-tiempo, tal y como tú haces conmigo cada vez que hablas. 
Así que, cuando leas o lean esto, yo seguiré aquí, detrás de mi computadora, buscando el mapa que de alguna forma me acerque más a ti, y cuando llegué finalmente, a lo mejor él ya habrá ido y regresado más de diez veces, no importa, no son los primeros, sino los últimos los que cuentan. O eso quiero creer. O eso quiero forzarme a creer. 
Yo solo quería decirte que, a pesar de la lucha eterna entre mi pseudo-realismo negativo y mis nobles sentimientos de caballero del s.XVIII, voy a estar ahí, voy a ser la última persona en dormirse pensando en ti, la primera persona en levantarse a las 2am y pensar "¡Rayos, no me despedí!", y si ya has escuchado todas estas cosas y piensas que no es diferente, no puede serlo, allá tú. Piensa que un post puede escribirlo cualquiera, editores de textos hay demasiados, editores de sentimientos, solo uno, y es el corazón.